17 de marzo de 2014

¿Dónde está Dios cuando cae un árbol en medio del bosque?

La idea de Dios como el personaje de la religión que se prefiera es fácilmente descartable. Basta con hacer el mismo análisis que se le haría al autor de cualquier historia: ¿Por qué el personaje principal era un niño? ¿Por qué la trama se desarrolla en Francia del siglo 19? ¿Por qué el personaje principal se la pasa bebiendo Coca Cola?

Sin embargo, la idea del dios deísta sí que es interesante. Se puede argumentar que la mera existencia del orden en el cosmos es prueba de la existencia de un diseñador. Después de todo, no tendría por qué existir un orden ¿Cierto?

Mi propia impresión es que los bloques básicos del cosmos interactúan de manera concreta porque no pueden hacerlo de otra manera. Podríamos complicar un poco más la interacción entre protones y neutrones, pero aún así habría reglas que éstos bloques seguirían (incluso implicando múltiples posibles resultados). De ahí, surge que es obligatorio y natural un "orden". Sería algo así como decir que incluso en el desorden, hay un orden subyacente (Si no me creen, vean mi habitación).

¿Acaso los protones tienen libre albedrío y dios se encarga de que sigan reglas? Creo que podemos coincidir en que la explicación más sencilla tiende a ser la correcta.

Podemos ir más hacia atrás ¿Por qué 'algo' en lugar de 'nada'? Perfectamente pudo no existir nada; así no tendríamos que preocuparnos de la existencia de dios, de los impuestos y del color pistache. Sin embargo se existe (¡gracias Descartes!) y nos enfrentamos a una cuestión que probablemente esté en el límite de nuestras capacidades. No tengo por ahora nada que aportar en este frente.

Tampoco dios. Es claro que no es una respuesta, pues inmediatamente salta la pregunta ¿De dónde viene dios? ¿Quién le creó? ¿Cómo es que la nada decidió crear a un dios? (en caso de responder "él mismo" a la pregunta previa)

Lo interesante es ¡que sucede lo mismo con el cosmos! ¿Qué o quién decidió que el universo existiera? ¿Quién encendió la mecha del "big bang"? ¿El universo se creó a sí mismo? ¡El universo se creó a sí mismo!

De ahí que el argumento deísta sea interesante y al mismo tiempo poco relevante: dios sería el mismo cosmos, y nosotros parte de éste. Dado que existimos, el cosmos existe. Y también "dios", el ser que se creó a sí mismo existe: pero no le importa si te masturbas o no.

¿Dónde está dios cuando cae un árbol en medio del bosque? Está haciendo vibrar el aire en distintas frecuencias, está comenzando el ciclo de descomposición de celulosa, está haciendo fotosíntesis, está recibiendo calor de la estrella cercana...

Claro que el argumento pierde valor cuando se recuerda que el que todo deba tener un creador, no es más que nuestra propia percepción debida a nuestro pulgar oponible, nuestra capacidad de "hacer".

Así son los demonios, escurridizos.

23 de abril de 2011

La apuesta de Pascal

Este post es acerca de religión. Si te sientes invadido físicamente cuando ideas que tienes firmes en tu cabeza son cuestionadas directamente o si crees que cometiste 'pecado' por que una mujer se comió una manzana por recomendación de una serpiente que hablaba, te pido que te tomes unos minutos para respirar profundamente y después regreses a leer este demonio:




La apuesta de Pascal (o el dejarse vencer por el miedo) es un argumento a favor de creer en un dios (con 'd' minúscula). Wikipedia convenientemente nos proporciona el modelo de acuerdo a la teoría de decisiones aquí
Dios existe (Dios)Dios no existe (¬Dios)
Creer en Dios (Creer)+ ∞ (CIELO)


- N (NADA)
No creer en Dios (¬Creer)− N (NO-CIELO: LIMBO, PURGATORIO, NADA)
− ∞ (NO-CIELO: INFIERNO)



+ N (NADA)


Puesto de esta manera, la única decisión racional es "Creer en Dios" (con 'd' mayúscula), debido a la gran posibilidad de pérdida si resulta que Dios existe. El detalle es ¿quién es ese Dios y qué quiere? ¿Realmente pide que 'creamos' en él? Podemos hacer muchas elucubraciones al respecto, pero cualquier religioso seguramente terminará buscando respuestas en su libro sagrado (o en la trascripción de su libro sagrado en la Internet).

Toca analizar a detalle las dos alternativas. Por cuestiones culturales, asumiré que todos tenemos una idea de lo que sería si existiese un dios (con 'd' minúscula), así que yo tendría que canalizar las ideas hacia la no creencia en una deidad. El no creer en la deidad implica que no se considera factible su existencia, así que brincamos a la no existencia de Dios (con 'd' mayúscula). El tener que probar la no existencia de un dios (con 'd' minúscula).

El problema es que eso es algo indemostrable. Ya muchos lo han intentado y otros han sido malinterpretados al creerse que trataban de demostrarlo. Mi posición es que no debería haber gran diferencia.

Idea 1: Moralidad
Frecuentemente al ateo (o laico, secular, humanista, etc) se le acusa de no ser moral. Si somos criaturas de Dios (con 'd' mayúscula) seguramente habremos sido creados con el potencial para ser 'morales', si no lo somos, al haber escrito ciertas ideas en los textos sagrados ya hemos demostrado que tenemos potencial para ser 'morales'. En cualquiera de los dos casos, las personas seríamos como ya lo somos. Como ateo me parece que hay ideas importantes en los libros sagrados, pero también en miles de otros libros escritos por miles de otras personas, tan humanos como los que escribieron los textos sagrados. Así, el comportamiento de una persona laica no tendría que distar del de una persona religiosa.

Idea 2: Naturaleza del Universo
Un creyente total, acepta que su dios (con 'd' minúscula) hizo una creación perfecta para un fin incomprensible para él. Tiene una fé ciega e inmutable en que el universo opera exactamente como Dios (con 'd' mayúscula) lo desea. Como ateo, me parece que el mundo es como es y que no tiene sentido alterarse por que no opere como uno lo desea, sino que es sumamente interesante descubrir el cómo funciona. Esa curiosidad de hecho es compartida por los religiosos, sólo que ellos esperan entender todo observando sólo una muy pequeña parte del universo (su libro sagrado). De nuevo, sin diferencia. Ambas cosmovisiones aceptan el universo como es y tratan de comprenderlo hasta dónde su capacidad se los permite.

Aquí debo hacer un paréntesis para destacar la deshonestidad de los grupos religiosos que satisfaciendo sus caprichos, dictan que es posible pedir (orar, rezar por) modificaciones sobrenaturales a sucesos de la vida diaria (milagros, intercesiones, etc). Mi opinión es la siguiente:

  • Respeta a tu dios (con 'd' minúscula): él no es un jefe improvisado, él es perfecto. Deja de molestarlo haciendo peticiones cuyas consecuencias no tienes siquiera la capacidad de conocer. Si las cosas operan a tu agrado, aprovecha. Si no lo hacen, sigue tu camino.
  • Respeta la creación de Dios (con 'd' mayúscula): él no es un artista descuidado. Si algo es de una forma que no te agrada, es su voluntad y por alguna serie de motivos es así. 
  • No seas caprichoso: Hay quiénes inclusive piensan que rezar, orar, etc 'mucho' aumentará sus posibilidades de 'ser escuchados' ¿Qué clase de chantaje es ese? "Haz lo que digo o seguiré molestándote" ¿Por qué creen que pueden perturbar al supremo creador de todo el universo con necia insistencia telepática?
Idea 3: Responsabilidad
Fuimos colocados aquí sin una prueba fehaciente de la existencia de un ser supremo que nos cuida y guía. Si se es creyente no hay problema, seguramente por 'algún' motivo divino ésto es así. Sin embargo, es absurdo que se nos coloque sin cierto tipo de poder o capacidad, por lo menos para cumplir los objetivos de haber sido creados. Es muy claro que poseemos los medios para sobrevivir como especie y convertirnos en el genoma dominante de nuestro planeta (cierto, siempre habrá más mosquitos que humanos, pero es claro de lo que hablo). Si no se es creyente, tampoco hay problema: sencillamente fuimos la variedad genética más exitosa.

En ambos casos, hablamos de la existencia (obvia) de capacidades, de poder. Y el poder, viene en paquete con la responsabilidad, tal cual lo dicta el tío Ben. Ambas cosmovisiones coinciden en no ejercer esas capacidades de manera desmedida o sin considerar previamente todas los posibles daños en los escenarios más amplios posibles de considerar.

De nuevo, debo hacer un paréntesis para destacar la deshonestidad de los grupos religiosos que satisfaciendo sus caprichos, dictan que las acciones humanas deben ser éstas o aquellas sólo por que su libro sagrado interpretado por ellos así lo dice. Mi opinión es la siguiente:

  • Cuando tu toma de decisiones está basada en múltiples factores no mesurables, oscuros y en los que de hecho tú mismo admites no tener capacidad de comprender, lo que estás haciendo es tomar decisiones aleatorias. Eso haces cuando quieres ajustar lo que vivía un grupo de personas del desierto hace 4'000 años a lo que vivimos en la era de Internet, las telecomunicaciones, la ingeniería genética, los viajes al espacio, la medicina y demás cosas interesantes que hemos inventado como especie en estos días.
  • La otra posibilidad es que uses esa oscuridad para reemplazar en tu mente lo que debes hacer por lo que quieres hacer sin parecer caprichoso ante tí mismo.
Son las ideas que he tenido al respecto. El resumen es que no debería haber diferencia de comportamiento si se cree que hay un dios (con 'd' minúscula) o no, siempre que se sea honesto al respecto. La apuesta de Pascal no sólo esta planteada de manera incompleta como muchos ya han apuntado, no tiene sentido práctico.


Al final, todas las personas vivimos en el mismo mundo, tenemos necesidades y capacidades comunes que nos obligan a compartir, en un modo general, el cómo tendría que ser una aproximación óptima al problema de nuestra propia existencia. No es racional que lleguemos a resultados diametralmente opuestos.

A menos que nos resulte conveniente.

Un Demonio más (con 'd' mayúscula).

10 de abril de 2011

Zeitgeist

Literalmente "el espíritu del tiempo" refiriéndose a la era, Zeitgeist es también el título de un mal documental que aún así recomiendo ver y una palabra usualmente utilizada para colocar al orador por encima de las corrientes pequeñas para observar el oleaje global, el carácter del mar completo.

Quiero colocarme en esa posición para prever hacia dónde se mueve lo que Asimov en cierto momento llamó "El péndulo de los tiempos" respecto a mi región, México. Antes, revisaré mi tesis respecto a cómo opera ése péndulo.

Como primer punto, debo decir que es un péndulo irresistible. No puede detener su movimiento. Claro, al menos que nuestra especie termine por eliminarse a sí misma, posibilidad que no podemos dejar de considerar aunque en estos momentos parezca baja.

El segundo punto, es que usualmente no podemos 'sentir'de manera obvia hacia dónde se mueve el péndulo. En analogía directa con la física de partículas, nosotros somos como los átomos que lo conforman; moviéndonos de un lugar a otro un poco por azar, otro poco por la interacción con los demás átomos. Sólo otro grupo de partículas puede tener una apreciación más realista de lo que sucede en el nivel superior sin requerir mayores cuidados.

En un tercer punto; se puede argumentar que dadas estas condiciones, los átomos involucrados poco pueden hacer al respecto. Sin embargo, se trata sólo de una analogía. Como personas, poseemos un mayor nivel de complejidad que nos obliga a tener en cuenta efectos sistémicos (sí). La actual teoría de sistemas incluye un concepto llamado "sinergia", que no es la simple cooperación de elementos como a veces se llega a describir en el discurso ordinario.

La sinergia implica la aparición de efectos no predecibles por la suma de los elementos participantes. Un ejemplo muy sencillo son dos albañiles construyendo un muro. En el pensamiento lineal, éstos terminan un muro en la mitad del tiempo. En el pensamiento sistémico, éstos terminan un muro en menos de la mitad del tiempo y además, comen más rico.

Esto implica que aunque visto de modo realista un cambio social en México es poco probable, aprovechando las propiedades emergentes de la interacción de elementos del sistema social mexicano, podríamos tener una esperanza. Es un tema complicado que pienso requiere de un equipo de mentes brillantes distintas de los acartonados pensadores que pretenden inundar nuestra pequeña esfera mediática.

Como un átomo más de este péndulo, no puedo ver fácilmente nuestro movimiento 'real'. Tengo mis opiniones, pero debo aceptar que seguramente no veo más allá de mi pequeño grano que forma parte del gran péndulo mexicano. Sin embargo, hay algo que sí puedo ver. Se trata de los movimientos de los demás átomos, puedo fácilmente ver que no han cambiado. Puedo declarar que no hay diferencia en cómo se mueven respecto a cuando yo era niño, a cuando fui adolescente. Casi puedo jurar que lo sé respecto a cómo se movían cuando yo no había nacido.

Aquí es dónde entra la sorpresa y la esperanza. Sorpresa por que las personas no entendemos principios básicos. Por que nos negamos a aceptar la realidad. Por que voluntariamente nos hundimos en vicios, nos dejamos adiccionar. Nos amarramos a nosotros mismos.

Nos sorprenden las condiciones de violencia. Habría que preguntarnos qué tanto se debe a mejores medios de comunicación, aunque me parece indudable que las (in)acciones gubernamentales han surtido un gran efecto. Una pregunta es ¿debe sorprendernos que suceda esto cuando permitimos a un gobierno que nos regaló una campaña electoral separatista, traicionera y de odio o es inevitable y hasta natural dada nuestra naturaleza actual?

De niño (aún en gobiernos del PRI) recuerdo claramente que si no aprovechaba las situaciones a mi favor, incluyendo situaciones inmorales, yo era descalificado socialmente. Siempre los pobres son unos pendejos y los ricos unos chingones. Siempre que se gana es "bueno" y que se pierde es "malo", el fin justifica los medios.

Tenemos un sistema judicial que a primer análisis a nadie ayuda, pero que claramente beneficia a quiénes lo conforman. Un sistema educativo que suda lo mismo que el judicial, y así et cetera.

¿Cuál(es) es (son) el(los) punto(s) de inflexión? (otro concepto de la actual teoría de sistemas) ¿Qué elementos debemos mover para que interactúen sinérgicamente causando un efecto de bienestar incrementado para todos? (sí, para todos, somos un sistema).

Llevamos 2 eventos con 100 años de separación en los que intentamos hacer un cambio y sólo logramos desahogar los dolores del país. En estos momentos, quizá el Zeitgeist implique el hacer de esto una tendencia. En 2006 se sintió cercano, pero somos demasiados como para sinceramente creer que eso implicó un desahogo.

¿Mi apuesta? Quizá más de 40'000 muertos por violencia y abrupto cambio de estrategia por quién sea que tome el mando el próximo año lo logren. Yo espero que no, pues para mí significa que los átomos nos seguimos moviendo igual y que a menos que recibamos un impacto externo importante, nuestro péndulo de los tiempos seguirá por el mismo rumbo.

Aquí les (nos) dejo este demonio.

12 de marzo de 2011

Telmex, primer round

Hola al primer post “serio” de este blog. El demonio que lo inicia es la siguiente publicación de Telmex: http://blog.telmex.com/2011/03/09/comparativo-real-de-precios-de-la-ocde/

Hagamos algo básico, por no decir obvio. Nos comparan contra los países de la OCDE, un grupo de países generalmente considerados como desarrollados, con altos ingresos y un alto índice de desarrollo humano. Mi sospecha es que estamos incluidos en un grupo tan selecto gracias a una mordida de algún excedente de ingresos petroleros en 1994, año de la crisis de diciembre.

El anuncio menciona un tipo de cambio de 12.32 pesos por dólar y acusa a las televisoras de utilizar 8.14 pesos por dólar. No lo entiendo. No es necesario hacer conversiones, simplemente consideremos que se trata de dólares para todos y comparemos manzanas con manzanas.

La mecánica inicial que propongo es simple: listemos los países por ingreso per cápita o quizá por algún otro índice (el índice BigMac, lo que cuesta una Coca Cola o el litro de gasolina) y ver qué sucede. Como no soy economista, hice una investigación doctoral en Wikipedia y encontré el interesante concepto de “Paridad de Poder de Compra” o PPP, que parece ser la versión profesional de lo que estoy buscando.

Listé los países del gráfico y a su derecha, coloqué su posición en el listado. México es el país con la onceava tarifa más económica según el listado. Después, en una columna adicional coloqué el ingreso ajustado por PPP per capita de cada país. Tomé los valores de aquí y elegí los del Fondo Monetario Internacional por ser la columna que está más a la izquierda y que de acuerdo a la cosmovisión occidental es la más relevante (en otras palabras, porque fue la primera que ví). El resultado es el siguiente:


No, no somos el lugar número 11 o cercano cuando la lista se ordena por ingreso per capita. De hecho, el país que ocupa la posición número 11 (Eslovenia) tiene un ingreso per capita de básicamente el doble que México. En la columna Lugar PPP, vuelvo a asignar “lugares” de acuerdo al ingreso per capita PPP y calculo la diferencia de posiciones en Diferencia. Es decir, si un país estaba en número uno en la lista original y sigue como número uno en el listado por ingreso per capita tendríamos cierta consistencia y tendría una “diferencia” de cero. Las posiciones más “ventajosas” aparecen en tonos verdes y las menos “ventajosas”, en rojos.

Para ser justos, no nos va tan mal. Claro que no rechazaríamos la posición de Noruega (Telenor), Canadá (Bell) o de los Estados Unidos (AT&T). Ya sé por qué mis parientes del otro lado se la pasan hablando por teléfono.  Esto fue divertido, pero no es el análisis correcto. Hay que hacer números.

Ahora números. En la columna Estimado USD estimo la suma acumulada de servicios por proveedor que presenta el gráfico. En la columna Tasa x1000 divido el monto entre el ingreso per capita y lo multiplico por 1000 para no andar con tantos decimales. El resultado es el siguiente:


Ahh, la magia de los números. Aparentemente y si mi Spreadsheet Fu no falla, los clientes de Telmex somos quiénes más porcentaje (o ‘pormilenaje’) asignamos de nuestro ingreso a telefonía de acuerdo a los datos mostrados.

El documento está aquí. Liberen los demonios.

16 de noviembre de 2010

Blog inicial

Cuando leí por primera ocasión “El mundo y sus demonios” de Carl Sagan sólo comprendí la idea de los demonios: ideas que nos limitan al quitarnos energías que nosotros deseamos o deberíamos utilizar para motivos mayores que el combatirnos a nosotros mismos.

De ahí que yo use frecuentemente la idea para referirme a problemas personales, siendo usual que yo diga frases como “tengo mis propios demonios” cuando quiero expresar que tengo problemas que aunque sencillos al ojo ajeno, son complejos para mí.

Algunos demonios se han ido, otros se mantienen y muchos nuevos e implacables han aparecido para complicar mi sueño y dificultar mi vida. La pelea es continua, por lo que me propuse identificar la fuente de mis dificultades. Naturalmente, la encontré en mí mismo.

Es tiempo de liberarlos.

De eso se trata este blog, de soltar mis demonios. Con suerte, alguno de ellos será compartido.